FUECYS LISTA 3

Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios

“Empresas deberán poner más datos sobre la mesa”

Posted by FUECYS LISTA 3 en 27 agosto, 2012

 

“Empresas deberán

poner más datos sobre la mesa”

 

El economista Gabriel Oddone planteó que las empresas deben tomar recaudos. Los supermercados afirman que no pueden soportar la suba salarial que es superior al aumento del consumo. 
Todo hace presumir que la negociación será tensa.

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, aseguró que los anuncios sobre la desaceleración de la economía no deben causar alarma y que pronósticos negativos “siempre aparecen” antes de negociar salarios. Consideró que los convenios deben firmarse a tres años porque las condiciones están dadas y, además, tanto empresas como trabajadores pueden resguardarse con la inclusión de cláusulas para renegociar. Con respecto a los niveles de conflictividad, aseguró que los sindicatos públicos adoptan medidas “efectistas” para las que no necesitan “mucha gente” y resultan “inmaduras”. “Temo que afecten la credibilidad del movimiento sindical”, sostuvo.

GONZALO TERRA

-Esta semana diversos analistas advirtieron sobre un proceso de desaceleración de la economía y los impactos de la crisis internacional en las empresas y la economía nacional. ¿Qué diagnóstico tiene usted?

-Uruguay no está en una burbuja y hay que prepararse. Pero el actual es un escenario mucho mejor que el de 2002, el gobierno tiene una previsión de crecimiento económico inferior a la de años anteriores en la medida en que el escenario internacional está marcado por una gran incertidumbre. Se decía hace algunos años que los logos del gobierno eran resultado del viento de cola, hoy el gobierno tiene viento de frente con lluvia y granizo y sin embargo hay resultados positivos. Europa está sumergida en una profunda crisis y hay problemas comerciales en la región. Es natural que haya una desaceleración de la economía, pero vamos a crecer este año un 4%, el doble de la tasa histórica del país. En este escenario internacional es sorprendente decir que Uruguay va a crecer. En cuanto a la creación de puestos de trabajo no serán los 50.000 del año pasado pero sí prevemos que se generarán unos 20.000 este año. Según una encuesta el 86% de las empresas buscó personal en 2011 y el 71% dice que lo hará en 2012. El año próximo la tasa de desempleo se va a ubicar en los promedios de los últimos años, es decir, entre 6% y 7%. El mercado laboral está fuerte más allá de algunos impactos en determinados sectores, que en algunos casos son coyunturales o en otros estructurales, como en el caso textil y vestimenta.

-¿Cuánto impactan estas previsiones que llaman a la cautela en la negociación salarial?

-La desaceleración no es un motivo de alarma. Hemos pasado por un período excepcional y hoy, ante un escenario internacional muy adverso, tenemos condiciones internas muy buenas. Nuestra intención es que el crecimiento de los salarios acompañe el crecimiento de la economía. Es imprescindible que los trabajadores se apropien de esa mejoría porque contribuyen a generarla. Pero también apuntamos a que el crecimiento salarial esté asociado a un carácter macro y a otro sectorial porque hay sectores con realidades muy diferentes. Tenemos preocupación por los salarios sumergidos y pretendemos una actitud diferencial en los sectores donde haya espacios para hacerlo. Al sector empresarial le ha ido extremadamente bien en los últimos años y ha logrado absorber con normalidad el crecimiento de los salarios. En este período de gobierno recién estamos recuperando niveles salariales de 1977, todavía estamos muy lejos del salario previo a la dictadura, donde los trabajadores fueron los que más perdieron.
-Cuando se aproxima la ronda de negociación empiezan a aparecer informes que dicen que la cosa está muy mal. Tenemos un diagnóstico bastante objetivo, vamos a crecer menos, pero será el doble de la tasa histórica. En este crecimiento ha empezado a jugar un papel importante el mercado interno, algo que antes no ocurría por el nivel de depresión de los salarios. La política salarial ha contribuido no solo a mejorar las cifras de indigencia y pobreza sino también a dinamizar el mercado interno, basta caminar por algunos lugares de venta de electrodomésticos, ropa y alimentos para verificar que hoy la mayoría de los uruguayos no consume marcas blancas sino que hay un poder de compra que se expresa en el 36% de crecimiento del salario real desde 2005 a la fecha.

-¿Pero cómo cree que jugarán esas previsiones a la hora de negociar?

-La negociación salarial será cada vez más compleja y es bueno porque fortalece el proceso y obliga a los actores a involucrarse en la realidad de cada sector. Las empresas deberán poner más datos sobre la mesa que acrediten su situación y los trabajadores deberán involucrarse para que sus reclamos sean razonables. En el sector curtiembre el acuerdo salarial del año pasado se hizo solamente sobre la base de IPC porque la situación económica en esa área es muy complicada debido a la caída de los mercados y ambas partes lo comprendieron. Eso demuestra que los trabajadores, cuando entienden, están dispuestos a ceder. Como nadie es bobo, una cosa es hacer el reclamo y otra advertir que el sector no puede soportarlo, ningún dirigente sindical acepta un acuerdo a costo de fuentes de trabajo.

-¿La incertidumbre sobre el futuro económico no obligaría a firmar acuerdos a más corto plazo y no a tres años como recomienda su ministerio?

-Mantenemos que se firmen acuerdos salariales a tres años. No sabemos si todos los grupos lo van a acatar, por nuestra parte tratamos de defender nuestros lineamientos y entendemos que deben ser a tres años con cláusulas de salida. Si en algún sector el indicador tipo de cambio es de alta sensibilidad, puede establecerse que si oscila entre tal y tal valor se instala una renegociación del convenio. Lo mismo pueden hacer los trabajadores en cuanto a que si el volumen físico crece en tal y tal proporción puede renegociarse el convenio al alza. La incertidumbre puede resolverse de forma positiva o negativa. Por eso no pedimos que se negocie algo rígido por tres años, pero sí que se respete el plazo y se establezcan mecanismos para salir. Estamos seguros que están las condiciones dadas para firmar convenios salariales a tres años.

-La empresa Laja fue a concordato por las trabas argentinas. ¿Cómo están impactando esas medidas en Uruguay?

-En términos generales el impacto cuantitativo no ha sido tan importante, pero desde el punto de vista cualitativo ha perjudicado por la incertidumbre que genera no saber las reglas de juego. Esto daña más que los efectos concretos. De cualquier manera, el presidente ha sido claro y el objetivo central de este período de gobierno es diversificar nuestros mercados.

“Las medidas del sector público se toman con poca gente; no demuestran madurez”

-¿Qué opinión le merecen las ocupaciones que han realizado los funcionarios del sector público en el marco de su conflicto y el episodio de violencia en la puerta de la Biblioteca Nacional?

-Si uno le pregunta a un ciudadano cualquiera sobre la conflictividad diría, sin lugar a dudas, que ha aumentado. Sin embargo, el observatorio de la Universidad Católica dice que bajó un 74%. ¿Qué ocurre entonces? En el sector público prácticamente no hay paros, no se pierden horas de trabajo pero se toman medidas dirigidas a tener un alto impacto público. Este tipo de medidas afectan claramente la imagen del movimiento sindical. Las medidas de fuerza de los sindicatos públicos no demuestran madurez para encarar los reclamos. Tuvimos más de veinte reuniones en la negociación del Estatuto del Funcionario Público, lo conocieron antes que los propios legisladores del Frente Amplio. Hay una nueva práctica que consiste en generar medidas de alto impacto mediático, que no tienen ningún costo para quienes la realizan porque no son paros, y su amplificación a través de los medios de comunicación se ha constituido en una herramienta de lucha para poner en la opinión pública estos temas. Son medidas que se toman con poca gente. En la ocupación del Liceo 11 del Cerro había 12 ocupantes, en las policlínicas el promedio de ocupantes era de 50 trabajadores. Estas medidas permiten instalar los temas pero no generan ninguna movilización de los trabajadores en su conjunto y eso tiene que llamar a la reflexión del PIT-CNT.

-¿Son justos los reclamos?

-Los sectores que más han reclamado en estos días, salud y educación, son los que han llevado la mayor proporción de recursos en la Rendición de Cuentas. Puedo admitir que es insuficiente, pero la inversión en estos años es histórica. Aun así hay déficit, comparto que el salario de los docentes debería ser mejor, pero estos procesos exigen gradualidad, no se puede responder a todas las demandas al mismo tiempo. No hay proporción entre los esfuerzos que se han realizado y la actual política sindical. Nos preocupa que este tipo de acciones conduzca a un descreimiento de la población en las organizaciones sindicales porque para el Ministerio de Trabajo lo mejor es tener organizaciones sindicales y empresariales fuertes y creíbles.

-¿Su Ministerio puede generar un ámbito de reflexión?

-Dialogo todos los días con dirigentes sindicales, empresarios y directores de empresas públicas. Quizás podría ser positivo algún ámbito para generar espacios de reflexión y pensar colectivamente, pero deben participar todos los actores. Una de las riquezas de las entidades gremiales con las que trabajamos es que dentro de ellas hay gente de todos los partidos, todas las orientaciones religiosas y sexuales, contienen lo mejor de la sociedad uruguaya. Nos parece muy mal cuando se intenta partidizar a las organizaciones sociales, no lo compartimos.

-¿Cree que estos conflictos esconden una intención política?

-Como dijo Romero (director de Trabajo) los únicos independientes son los de Avellaneda. Creo que existen tensiones políticas, no tengo dudas y son de diverso tipo, pero esa es un área donde no vamos a intervenir.

Diferenciar aumentos para los sumergidos

-¿Cómo se mejoran los salarios sumergidos?

-Tenemos la intención de que se logren convenios con mejoras salariales por encima del promedio para esos casos porque de lo contrario esos sectores no podrán competir en el mercado para captar personal. Hay trabajadores con baja calificación que no ocupan puestos de trabajo no especializados porque los niveles salariales líquidos que se ofrecen son muy bajos, están en una media de $ 9.000. Con una tasa de desempleo tan baja, los que mejoran su poder de negociación son los trabajadores de menor calificación. Este trabajador agarra hoy un trabajo de bajo nivel salarial pero mañana se va a otro por menos de $ 1.000 más. Estos trabajadores son fundamentalmente mujeres jóvenes con hijos, entonces la ecuación económica debe servirles y eso no está ocurriendo.

El País Digital
Raúl Ferrando
Consejo Directivo Nacional
Secretariado Ejecutivo
FUECYS PIT-CNT
099 158 381

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